Independizo mi blog del servidor de wordpress

Este será el último post que escriba aquí. Los próximos serán en:

http://somosreding.com

Bueno, pues este momento ha llegado. En la línea de conciliar mis dos vidas, que es muy cansado ser dos personas al mismo tiempo, he integrado mi blog de wordpress en el servidor de mi web somosreding.com, mis investigaciones y divagaciones en mi trabajo. Fue a raíz de una conversación surgida en este blog y que también había surgido casi paralelamente eneGruyere. Ahí empecé a pensar si no tendría yo algún servidor desaprovechado… y voilà!

Con la ayuda de Juan, mi informático particular, hemos dado los siguientes pasos (con algunos coscorrones con las DNS):

Teníamos un blog bajo el dominio de wordpress y un dominio y hosting contratado con direccionamiento a una web externa. Lo que hemos hecho es instalar o transferir el blog del dominio de worpdress al hosting y dominio de somosreding.com.

Importar todas las entradas que tenía en el blog y finalmente cambiar las DNS para poder acceder al blog bajo innovacionrelacional.somosreding.com 

Pero aquí no está acabado todo ya que aun queda redireccionar el dominio del blog que es de wordpress.com a http://www.somosreding.com.

En definitiva, que a partir de hoy me siento un poquito más independiente, lo cual es una pequeña batalla ganada, a la que seguirán más en breve.

Así que please! cambien sus feeds y recomienden plugins e inventos para mi blog! ;)

Una visión estratégica y relacional del Crowdfunding

Sé que poner en el título de este post la palabra Crowdfunding es muy mainstream pero me aprovecharé de ello para hablar de algo que considero importante en la financiación colectiva: la visión estratégica y relacional.

Para empezar, haré una reivindicación (o pataleta conceptual): La necesidad humana de llamar a lo viejo con un nombre nuevo para ser más modernos. Querer re-inventar la rueda. Me explico. En el ámbito de las Relaciones Públicas existe el concepto del Fundraising, que define el área de la comunicación dedicada a captar fondos para financiar causas o proyectos. “Fondos” entendidos como dinero, bienes, tiempo, conocimiento,… y todo lo que pueda formar parte de un “trueque”. El Fundraising se lleva utilizando desde hace muuuchos años (hablar de su origen sería un bonito post).

Respecto al Crowdfunding, es un término relativamente nuevo que significa financiación colectiva, financiación en masa o micromecenazgo, mediante el cual, las personas hacen red para conseguir dinero u otros recursos para un proyecto o propósito.

Desde mi punto de vista, el Crowdfunding viene a añadir una capa digital y el chip de lo “distribuido” al concepto del Fundraising. Por tanto, podemos decir que el Crowdfunding no es nada nuevo en realidad y casi me atrevo a decir que es la necesaria evolución del Fundraising. Sin embargo, considero importante matizar algunas diferencias:

  • Tipo de donantes: El Fundraising trata de diversificar al máximo el tipo de donante (la fuente de la financiación). Por tanto, no solo atiende a los donantes particulares, sino también a la financiación procedente de la colaboración con otras entidades, las donaciones empresariales, la organización de eventos, la venta de productos, la donaciones de fundaciones y otras organizaciones no lucrativas, etc.
  • Plataformas digitales: El Crowdfunding se gestiona a través plataformas digitales y lleva asociado un componente “social”. 
  • Límite temporal: Las plataformas de Crowdfunding marcan un período de tiempo limitado para hacer la captación.
  • Alquiler plataforma: Las plataformas de Crowdfunding se quedan con un porcentaje del dinero que recaudas, varía según la plataforma.
  • Grados de compromiso: El Crowdfunding atiende a un tipo de público que quiere aumentar su implicación y compromiso en el proyecto más allá de la participación o de las fórmulas tradicionales (socio, voluntariado, donante…).

Mis ganas de hablar de la visión estratégica y relacional del Crowdfunding tiene que ver con la burbuja surgida en torno a este tipo de financiación y su mal enfoque muchas veces. Esto ha llevado a muchos a señalar como causa del fracaso a la propia forma de financiación, en lugar del proyecto en sí. Como dice Gonzalo Martín en este post “tras cada fracaso en Crowdfunding existe un producto mal planteado”.

Considero que hay dos grandes causas del fracaso de los proyectos de Crowdfunding:

  • Imaginar una necesidad que no es real o que no responde a una necesidad sentida.
  • Generar una burbuja de expectativas que acabe por sepultar al propio proyecto.

Otra gran idea que me gustaría matizar, es que se suele decir que si un proyecto financiado vía Crowdfunding no supera en círculo familiy, friends and fools, puede considerarse un fracaso. Bueno, no olvidemos que puede funcionar como fase de un proceso, como testeo de mercado en abierto que nos permita evolucionar y transformar el proyecto tal y como fue concebido. Por eso, la reflexión compartida tras un proceso así es más que necesaria, y más si cabe en un blog.

Un aspecto importante de los proyectos de Crowdfunding es la idea de los retornos. Me gusta porque te obliga a pensar tu proyecto desde el mercado, desde el tipo de productos y servicios analógicos y/o digitales que tu proyecto podría generar como devolución a la comunidad.

Además, como apunta Rosa Torres, la captación de fondos implica una gestión relacional importante: identificar con quién quieres relacionarte, quienes quieres que sean tus donantes, conectar con sus valores, sus pasiones, identificar cuál será tu causa, sensibilizar, persuadir, negociar, y muy importante… generar confianza. Por lo que, en el fondo, elaborar una estrategia de Fundraising tiene mucho de empatía. Y muy importante, pasar de pedir dinero a crear un proyecto en común con una comunidad.

Me gustaría destacar algunas de las oportunidades que puede ofrecer un proyecto de Crowdfunding:

  • La creación de una comunidad alrededor de los proyectos, frente a la comunidad alrededor de la organización.
  • La incorporación de una serie de principios y formas de trabajo que faciliten el acercamiento entre la sociedad y los proyectos sociales que apoya.
  • Aumentar la base social de un proyecto, no solo en cantidad de gente, sino en personas que conversen en torno a tu proyecto. Y esto nos obliga a ser transpartentes, abiertos. Y aquí un blog donde relatarse puede tener un papel estratégico.
  • Ayudarnos a transformar y mejorar nuestros proyectos, según el testeo obtenido.
  • Buscar nuevas formas de relacionarnos, nueva identidad y otro sentido de pertenencia a grupos.
  • Legitimar nuestro proyecto ante una comunidad de gente.
  • Nos invita a ver a la administración pública, en proyectos culturales sobretodo, como un nodo más, y más ahora que sus cimientos se tambalean y que la época de subvenciones queda muuuy lejos.
  • Nos ofrece un buen nicho de mercado, ahora más con la crisis. Porque al final el Crowdfunding también refleja en parte una crisis en cuanto a los modelos de financiación. Aprendamos a diseñar estrategias de captación de fondos y seremos profesionales valiosos para nuestro entorno.
  • Identificar un fin mayor que trascienda los límites del proyecto, un proyecto que responda a una gran pregunta.

Como se dice en este estudio de la Asociación Española de Fundraising, existen cuatro escenarios de campañas de Crowdfunding que pueden ir desde el objetivo más básico de obtener la financiación al escenario último e ideal, el de una comunidad de donantes –community fundraising– con capacidad para lanzar campañas de Crowdfunding con proyectos de la propia organización. Una idea que apunta Ester en este post.

Por último, como dice Ricard Valls, al final parece que la capacidad de captación de fondos viene determinada por tu red de relaciones, por tu capacidad relacional y de dar valor a estas relaciones. Como él dice, quizás nada nuevo, no?🙂

De la clase magistral a la capacidad de retar

Me dejo llevar por la pasión y escribo este arrebatado post que me sirve para hablar de la importancia que tiene el modo en el que contamos nuestros historias. Cuando era joven y bella (y era universitaria) tuve un profesor que se dedicaba a dar clases magistrales. Concretamente, consumió la primera y segunda clase en presentarnos su extenso CV. Imaginaos, decenas de alumnos sentados allí viendo como alguien consumía nuestros créditos y nuestro tiempo con un ejercicio de egolatría y autoafirmación que bien podría haberse dejado para su psiconanalista. Bueno, esto es un extremo claramente. En este post me gustaría hablar de la manera que tenemos a veces de contar nuestras historias y el efecto que ellas producen.

Leyendo este post me ha venido todo esto a la cabeza. Selecciono este fragmento concreto:
“nuestra sociedad usa las historias como una narrativa aglutinadora, reconfortante y llamada a acomodarnos en un contexto, en lugar de retarnos al que se supone que sería uno de sus objetivos: cuestionar el estado de las cosas, realizar asociaciones de ideas que se salgan de los patrones, estudiar la información que siempre es descartada”.

Concretamente habla del modelo de charlas TED y el mensaje de fondo que transmiten:
“El problema con las historias redondas (según Tyler Cowen) o las ideas prefabricadas del “pensamiento TED” (según Umair Haque): la realidad es desordenada, caótica en ocasiones, y no todas las grandes ideas aportan soluciones irrefutables y con impoluta moralina, ni son sencillas de explicar, ni pueden comprenderse sin esfuerzo ni dedicación.”

Estoy de acuerdo. Creo que no hay que pecar de universalistas, ofrecer nuestras soluciones como “las soluciones” sino como experiencias de las que aprender y con las que retar a los demás. Las ideas gancho están bien pero qué pasa con la ideas-pregunta, ideas-duda, ideas-drama, y yo añadiría las ideas-que esperan ser conectadas con otras.

Por otro lado, no estoy de acuerdo con el autor del post cuando dice que “Internet ha contribuido a popularizar la industria de la innovación y las ideas, hasta que éstas se han convertido en entretenimiento” porque quien elige el tono de las charas no es Internet, sino la propia organización TED. Internet sería aquí el soporte a través del cual se emiten. Una vez más, no hay que confundir la tecnología con las intenciones de quien la usa.

Muchas veces me han sugerido contar determinados proyectos como proyectos de éxito al estilo de clases magistrales, precisamente sobre proyectos que están en plena conversación, abiertos en canal,… ¿cómo va a ser esto un caso de éxito? Estamos trabajando oiga.. jaja! Y nos damos cuenta de que cuando no somos magistrales, nos traemos muchas más ideas.

Hay un montón de situación (por no llamarles problemas) que están esperando ser resueltos por persona como nosotros, con nuestros conocimientos y habilidades. El otro día leía que estamos pasando de una economía de productores a una economía de consultores y es una pena mucha gente se dedique a parlotear cuando nos queda tanto por hacer. Luego bien distinto es el hacer saber cómo lo hemos hecho, nuestra metodología y reflexiones, que tanto pueden aportar a los foros o a nuestros propios compañeros, y seguir aprendiendo.

Con este post, no pretendo pecar de cínica ni hacer una crítica a las buenas historias ni a las charlas TED, sino apelar al efecto que el tono y modo de contar nuestras historias como grandes historias pueden causar en nuestro receptor: el silencio, la desmotivación o el “si ya lo hacen ellos tan bien para que lo voy a hacer yo”. La clase magistral enmudece al aforo, cierran el canal de comunicación en lugar de abrirlo, no permite conversar. Pienso que hay que dejar de ser magistral para ser más humano, dubitativo, reflexivo, tirarte al barro y levantarte con más ideas.

Y enlazo con una última perla:
“Contrario a lo que los medios sociales nos han hecho creer, muchas grandes ideas son difíciles de simplificar, reducir, convertir en pegadizos textos y vídeos, condensar en 140 caracteres”.

La clase magistral pretende conmover en lugar de conversar, lo que lleva casi siempre asociado un ejercicio de autocomplacencia y egolatría, muy vinculado también al efecto que determinadas redes sociales provocan con su uso. Por tanto, reflexionemos sobre qué efecto queremos crear en nuestro receptor. Personalmente, creo que estamos en un momento donde tenemos que retar y ser retados.

Un último apunto y para que no parezca que me riño con la ambición, como me sugería David, el contar nuestros relatos no quita el “tener un puntito de ambición, «redondear» hacia arriba, hacia lo que queremos llegar a ser…”.

Modelos de negocio dentro y fuera de internet

Parece que está en crisis querer funcionar con los modelos de negocios de siempre, aquellos que por su naturaleza o por su estructura de costes, son inviables en un entorno como internet. Pero mi pregunta es ¿debemos evolucionar solo los modelos de negocios de los digital o, yendo más allá,  los modelos de negocios en general? Como siempre, la tecnología no creo que sea quien venga a salvarnos de nuestras crisis, sino nuestra propia manera de entenderla y utilizarla. Como en la peli de Conan (que ayer respusieron en La Sexta y ví por duodécima vez muy a gusto):

¿qué es el acero comparado con la mano que lo maneja?

Pues eso, ¿que es la tecnología comparada con la mano (o mejor dicho “la ética hacker”) que la maneja?

Estos días atrás leía sobre la charla que Genís Roca impartió en el Deusto Foro Tech sobre “Modelos de negocio que van a funcionar en Internet“. Me gustará ver la charla online en cuanto la suban pero de momento he leído algún que otro resumen sobre su charla. Dos ideas de su su discurso me parecen dignas de conversación:

  • La tendencia a la centralización de los servicios de internet. Y por ende, el fracaso de aquellos que pretendan ir por libre y punto. Es decir, el fracaso de lo distribuido porque no ofrece un modelo integrado de soluciones. Genís entiendo que habla desde un análisis de tendencias desde su consultora, donde parece que vislumbran un mercado en el que las grandes empresas, Google, Facebook, Microsoft aspiran a cubrir todas las necesidades, aportando como valor diferencial su modelo de integración. Es decir, pretenden sobrevivir comprando pequeños (estos sí distribuidos) empresas que les aporten nuevos servicios en sus plataformas de contenidos. También hay que decir que los clientes de su consultora parecen ser grandes empresas y quizá son el tipo de estrategias que ellos promueven en estas grandes corporaciones. Como llaneros solitarios, y por tanto, destinados al fracaso, Genís cita a Twitter, Linkedin o WordPress, los cuales, no sé si tienen demasiadas cosas en común. Por lo que sé, Linkedin y WordPress, tienen una parte gratuita, te permiten acceder a unos servicios en modo fremium y a otros , considerados pro, mediante pago.
  • Los modelos de negocio de Internet son los de toda la vida, trasladados al mundo digital. Esto me cuesta pensar que sea tan sencillo. O al menos el punto crítico será en ver cuál es el modelo de negocio original, antes de pensar en si es para el plano analógico o digital. Demasiadas veces he leído y comprobado por mi misma que Internet implica una forma diferente de pensar, de relacionarnos y, por tanto, debe obligarnos si o sí  a manejar nuevas ideas a la hora de pensar en obtener beneficios. Aplicando la lógica de Genís, casos de éxito en cuanto a integración como Facebook o Twitter son actualmente incapaces de encontrar la forma de financiarse ¿qué ocurre con ellos entonces?

Genís habla de dos fases en el paso de lo analógico a lo digital. La primera consistía en añadir el adjetivo “digital” a los productos analógicos: mercado digital, receta digital, pizarra digital, libro digital… La segunda fase consiste en la tercer-sectorización, vamos, la conversión de los productos en servicios: Spotify para música o Filmin en el cine… Genís habla de que esta evolución no es exclusiva al negocio digital, sino que tambíen hay ejemplos de productos rediseñados a servicios en los mercados analógicos. Ejemplo: modelos de tarifa plana en las salas de cine.

Por un lado, ideas como la centralización de internet me asustan porque no sé hasta qué punto permitirá la convivencia con un mercado distribuido. Así que habrá que pensar en cómo construir desde los distribuido y cómo relacionarnos con ese mercado más centralizado.

Por otro, pienso que internet y su concepto como “plataforma de gran alcance y que permite como nunca la comunicación distribuida” sí lleva implícito el pensar de otra manera. Es decir, creo que Internet está promoviendo nuevos modelos de negocio (con el chip de lo distribuido) que irá saltando al plano analógico y viceversa continuamente. De ahí que me rompa los cuernos en ver cómo proyectos como Tropos o problemáticas del comercio local, pueden afrontar el contexto digital con la mentalidad y la ética necesaria.

Otra cosa es que queramos funcionar como siempre ahora que todo está cambiando. Ponerse una venda en los ojos es una opción tan libre como cualquier otra.

¿qué opináis?

Notas:
Tengo que escribir un post sobre el concepto de lo “gratis” y su evolución, de un concepto asociado a algo maligno y de baja calidad a un concepto estratégico para testear proyectos e inciciar su ciclo en el mercado.

La frase del día

Ir al margen del sistema es más complicado que el discurso de estar en contra.
Pero también es divertido (más o menos)

Me parece una frase con mucha sustancia y me siento muy identificadad con ella. Se la he visto Isabel Iglesias en los comentarios de este post. Me gusta porque refleja la rebeldía que conlleva la ética hacker del trabajo, el querer trabajar por tus propios objetivos y prioridades, sin ir en contra de nadie porque nada esperas de lo ajeno, pero pensando y creando al margen de sus dinámicas y ofuscaciones actuales. Ahora que todo escasea se buscan culpables del paro, de la contaminación ambiental, de los suicidios, del cierre de empresas… quizás se han delegado durante mucho tiempo los valores que se deberían haber trabajado más desde nuestra propia ética personal y, por tanto, desde nuestra propia acción

Además, es muy aburrido ser el contra-discurso de algo. Mejor vamos a crear el nuestro propio, no? Pues eso…

 

Un pico de visitas inesperado

El pasado viernes escribí un post, como siempre en un intento de poner por escrito las conclusiones que voy sacando en mi día a día. Para mi sorpresa y tras no haber abierto durante todo el sábado el ordenador, el domingo descubro atónita que mi blog había tenido durante el sábado cerca de 300 visitas!

Captura de pantalla 2013-03-08 a la(s) 18.01.44Tras varias fases psicológicas.. sorpresa… miedo…negación.. vergüenza… angustia… finalmente conseguí calmarme y empecé a pensar en cuál podría haber sido el motivo de este pico inesperado de visitas. Investigando me dí cuenta de que Alfonso Alcántara @yoriento había enlazado mi balbuceante post desde su twitter y su facebook (imagen), con todos sus followers y megusteadores! Además, por si fuera poco, me sugería un cambio de título, seguramente más viral o directo que convertía mi post en uno de esos listados mágicos de “resuelve tu vida en 10 pasos” que me recordó la necesidad que tenemos los seres humanos de hacer y consumir listados y paquetitos de ideas.

Ese cambio de nombre y el hecho de que alguien tan popular en la red como Alfonso me enlazase me trajo un volumen de visitas inédito y alucinante para el tráfico habitual de mi blog. Pero, leyendo luego el post de los indianos sobre la conversación y los fundamentos que la hacen posible, caí en cuenta de que ninguno de esos casi 300 lectores había comentado en mi blog. Pensé que tras el atracón de visitas llegaría algo… pero no ocurrió, al menos no en mi blog. Algún seguidor que otro en twitter pero poquito más…

Esto me hizo pensar en que pese a la viralización del contenido, no había surgido conversación real. Ese quizá sea uno de los efectos de las mal llamadas redes sociales y es que nos hacen engullir información pero no pararnos a hablar y conversar sobre dichas ideas.

Aun así, reconozco que me sentí halagada porque Alfonso compartiera mi post, como me ocurre con cada comentario que recibo… ¡es toda una alegría! Sin embargo, haber recibido este pico de visitas y decenas de retweets de gente que no conozco y que seguramente ya me han olvidado da un subidón de ego personal momentáneo pero poco más..

Algunas claves para activar nuestras ideas

Hay un proyecto en el que estamos trabajando actualmente y con el que estamos definiendo cuáles son las claves para activar profesionalmente a las personas. Apunto algunas de ellas:

1. Definir tu pasión. Como dice Koldo Saratxaga, ser capaces de identificar “aquello que te sale de las tripas”. Es algo muy potente y siempre será más fácil tratar de poner en marcha algo relacionado con tu pasión frente a algo que no tiene nada que ver contigo. Esto es, poner lo emocional y sentimental en el centro de tu historia.

2. Tener una comunidad real y no actuar solo. Comunidad con grupo de personas con las que tienes una conversación real y compartes tus reflexiones, donde contrastar ideas y masticas reflexiones. Además, esto te permite incluso testear ideas y sobretodo, sentirte arropado para abrite camino.

3. Marcarte un itinerario. Esto es, tener un plan. Tener muy claros cuáles son los pasos a dar, ya sea desde tu ámbito más local al más digital, y convertirlos en algo alcanzable y tangible. Sobretodo, incluye cuanto antes el mercado en tu itinerario y en tu lenguaje.

4. Contar una historia; frente a vender productos y/o servicios. Como dicen los indianos “En un mundo donde la originalidad dura lo que tarda en copiarse, osea nada, carecer de relato es perder el valor”. Crea una historia sobre ti y sobre lo que haces y comienza a darle valor.

5. Abarcar un ámbito más allá del territorial, huir de lo localista. Trabajar el ámbito digital. Y aquí es importante tener un blog que te permite conversar con otros y compartir tus enlaces. Cuidado con las dinámicas de comunicación que generan redes como Facebook o Twitter donde el timeline impide muchas veces crear una verdadera conversación.

6. Fliparte con gente que ya lo está haciendo y no dejarte llevar por visiones empequeñecidas. Todo ello permite obtener un equilibrio muy especial entre lo que puedes hacer y lo que te encantaría hacer. La importancia de construir pasito a pasito tu pequeño espacio digital en la red, un espacio que te ayude a dar pasos tanto en lo real como en lo digital.

Muchas de estas ideas son las que están surgiendo en este proyecto y otras son conclusiones que una va sacando… seguiremos añadiendo!

Poner etiquetas, abrir debates

Es un tema que me obsesiona últimamente… estamos demasiados preocupados por etiquetar nuestros proyectos, y se nos olvida lo más interesante que es abrir la amplia conversación sobre ellos. La pre-ocupación por las etiquetas quizá podría echárselas al excesivo ruido informacional de hoy en día, la necesidad de que sepan de qué vas, que no te confundan con otra cosa, incluso a los vicios que generan ciertas redes. Pero al final es elección nuestra poner el foco en una cosa o en la otra: poner etiquetas o abrir debate.

Y no es que poner etiquetas impida debatir, pero poner unas etiquetas artificiales a tu proyecto creará seguramente un debate limitado.

Conciliando vidas

Quizá suene absurdo pero me hace ilusión conciliar mis diferentes vidas. Por las mañanas soy una profesional de las Relaciones Públicas que vende campañas de comunicación, diseños web, logotipos, asesorías en comunicación… Por las tardes, me pongo la gabardina e investigo sobre desarrollo local, redes, impacto de la tecnología, información… Esto es broma, es una caricatura que hago de mi misma, pero como en cualquier caricatura, hay algo de verdad.

Ya intenté hace mucho tiempo, allá en el 2009, a desarrollar un blog de empresa pero no sabía bien de qué escribir porque apenas tenía experiencia con el mercado y escribir sobre mi aspecto formativo no me atraía mucho. En seguida desistí aunque miles de reflexiones me alborotaban la cabeza.

Ahora he aprendido que escribir desde un punto de vista corporativo no era lo interesante, sino hacerlo desde mi punto de vista personal, mis aprendizaje, experiencias, errores…  Y en realidad, yo soy la empresa, con mi comunidad real de colaboradores.

Ahora que integro (aunque cutremente porque el html es peleón) mi blog en mi web siento mucho gustito, es como un paso super-importante para hilar un poco más mis dos vidas, que tienen mucho que ofrecerse la una a la otra. Ahora se lleva mucho eso de tener un trabajo que te dé dinero y otro que te dé ilusiones…. pero yo quiero enfocar los dos hacia la misma dirección, mis ilusiones y pasiones. Y en términos de mercado, rentabilizar todo un poco más.

Para seguir con la caricatura, mi empresa es como un hijo y mi blog es como un padre.. y ahora, conversan entre ellos😉

¿Qué valores se asocian al trabajo en red?

Últimamente me llegan espasmos de todos lados en lo relativo al trabajo en red y al colaborar. Por un lado, instituciones públicas que quieren aprender a trabajar en red  o empresas que se han visto abocadas a convertirse en una “organización en red” para poder afrontar la crisis.

En el primer caso, ven en la red como la herramienta para poder optimizar recursos, ser más eficientes en su trabajo y ofrecer al final un mejor servicio al ciudadano, que al final es de lo que se trata. Pero claro, teniendo en cuenta la forma en la que se diseñan las estrategias y herramientas en la administración públicas, es decir, “desde arriba”, ¿hasta qué punto pueden crear una red que en la práctica funcione?

Por otro lado, muchas empresas actualmente se están viendo abocadas a tomar decisiones para repensar su modelo de negocio hacia algo más ligero y distribuido. Estas empresas se han forjado en tiempos donde se podían tener grandes instalaciones, una gran plantilla, y en definitiva, unos costes fijos importantes donde además, las personas tienen el chip de “asalariado“. Estas empresas ahora se ven obligadas a prescindir de muchos de estos costes fijos y tratar de funcionar con la mínima estructura posible. Y sobretodo, se dan cuenta de que cada persona debe ser un elemento tan activo como otro en la red.

Además, me sorprende que, sin saber si todos hablamos de lo mismo, los primeros parecen tener una visión muy positiva del trabajo en red, pero los segundos suelen verlo como un auténtico fracaso y como algo que se han visto obligados a hacer por el entorno.

El trabajo en red, tal y como yo lo entiendo, ofrece un potencial de aprendizaje muy fuerte pero también altas dosis de incertidumbre y tendencia al caos. Además, es necesaria una gran dosis de confianza entre los miembros. Por ello creo que es necesario conversar sobre qué valores deben asociarse al trabajo en red.