De la clase magistral a la capacidad de retar

Me dejo llevar por la pasión y escribo este arrebatado post que me sirve para hablar de la importancia que tiene el modo en el que contamos nuestros historias. Cuando era joven y bella (y era universitaria) tuve un profesor que se dedicaba a dar clases magistrales. Concretamente, consumió la primera y segunda clase en presentarnos su extenso CV. Imaginaos, decenas de alumnos sentados allí viendo como alguien consumía nuestros créditos y nuestro tiempo con un ejercicio de egolatría y autoafirmación que bien podría haberse dejado para su psiconanalista. Bueno, esto es un extremo claramente. En este post me gustaría hablar de la manera que tenemos a veces de contar nuestras historias y el efecto que ellas producen.

Leyendo este post me ha venido todo esto a la cabeza. Selecciono este fragmento concreto:
“nuestra sociedad usa las historias como una narrativa aglutinadora, reconfortante y llamada a acomodarnos en un contexto, en lugar de retarnos al que se supone que sería uno de sus objetivos: cuestionar el estado de las cosas, realizar asociaciones de ideas que se salgan de los patrones, estudiar la información que siempre es descartada”.

Concretamente habla del modelo de charlas TED y el mensaje de fondo que transmiten:
“El problema con las historias redondas (según Tyler Cowen) o las ideas prefabricadas del “pensamiento TED” (según Umair Haque): la realidad es desordenada, caótica en ocasiones, y no todas las grandes ideas aportan soluciones irrefutables y con impoluta moralina, ni son sencillas de explicar, ni pueden comprenderse sin esfuerzo ni dedicación.”

Estoy de acuerdo. Creo que no hay que pecar de universalistas, ofrecer nuestras soluciones como “las soluciones” sino como experiencias de las que aprender y con las que retar a los demás. Las ideas gancho están bien pero qué pasa con la ideas-pregunta, ideas-duda, ideas-drama, y yo añadiría las ideas-que esperan ser conectadas con otras.

Por otro lado, no estoy de acuerdo con el autor del post cuando dice que “Internet ha contribuido a popularizar la industria de la innovación y las ideas, hasta que éstas se han convertido en entretenimiento” porque quien elige el tono de las charas no es Internet, sino la propia organización TED. Internet sería aquí el soporte a través del cual se emiten. Una vez más, no hay que confundir la tecnología con las intenciones de quien la usa.

Muchas veces me han sugerido contar determinados proyectos como proyectos de éxito al estilo de clases magistrales, precisamente sobre proyectos que están en plena conversación, abiertos en canal,… ¿cómo va a ser esto un caso de éxito? Estamos trabajando oiga.. jaja! Y nos damos cuenta de que cuando no somos magistrales, nos traemos muchas más ideas.

Hay un montón de situación (por no llamarles problemas) que están esperando ser resueltos por persona como nosotros, con nuestros conocimientos y habilidades. El otro día leía que estamos pasando de una economía de productores a una economía de consultores y es una pena mucha gente se dedique a parlotear cuando nos queda tanto por hacer. Luego bien distinto es el hacer saber cómo lo hemos hecho, nuestra metodología y reflexiones, que tanto pueden aportar a los foros o a nuestros propios compañeros, y seguir aprendiendo.

Con este post, no pretendo pecar de cínica ni hacer una crítica a las buenas historias ni a las charlas TED, sino apelar al efecto que el tono y modo de contar nuestras historias como grandes historias pueden causar en nuestro receptor: el silencio, la desmotivación o el “si ya lo hacen ellos tan bien para que lo voy a hacer yo”. La clase magistral enmudece al aforo, cierran el canal de comunicación en lugar de abrirlo, no permite conversar. Pienso que hay que dejar de ser magistral para ser más humano, dubitativo, reflexivo, tirarte al barro y levantarte con más ideas.

Y enlazo con una última perla:
“Contrario a lo que los medios sociales nos han hecho creer, muchas grandes ideas son difíciles de simplificar, reducir, convertir en pegadizos textos y vídeos, condensar en 140 caracteres”.

La clase magistral pretende conmover en lugar de conversar, lo que lleva casi siempre asociado un ejercicio de autocomplacencia y egolatría, muy vinculado también al efecto que determinadas redes sociales provocan con su uso. Por tanto, reflexionemos sobre qué efecto queremos crear en nuestro receptor. Personalmente, creo que estamos en un momento donde tenemos que retar y ser retados.

Un último apunto y para que no parezca que me riño con la ambición, como me sugería David, el contar nuestros relatos no quita el “tener un puntito de ambición, «redondear» hacia arriba, hacia lo que queremos llegar a ser…”.

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Algunas claves para activar nuestras ideas

Hay un proyecto en el que estamos trabajando actualmente y con el que estamos definiendo cuáles son las claves para activar profesionalmente a las personas. Apunto algunas de ellas:

1. Definir tu pasión. Como dice Koldo Saratxaga, ser capaces de identificar “aquello que te sale de las tripas”. Es algo muy potente y siempre será más fácil tratar de poner en marcha algo relacionado con tu pasión frente a algo que no tiene nada que ver contigo. Esto es, poner lo emocional y sentimental en el centro de tu historia.

2. Tener una comunidad real y no actuar solo. Comunidad con grupo de personas con las que tienes una conversación real y compartes tus reflexiones, donde contrastar ideas y masticas reflexiones. Además, esto te permite incluso testear ideas y sobretodo, sentirte arropado para abrite camino.

3. Marcarte un itinerario. Esto es, tener un plan. Tener muy claros cuáles son los pasos a dar, ya sea desde tu ámbito más local al más digital, y convertirlos en algo alcanzable y tangible. Sobretodo, incluye cuanto antes el mercado en tu itinerario y en tu lenguaje.

4. Contar una historia; frente a vender productos y/o servicios. Como dicen los indianos “En un mundo donde la originalidad dura lo que tarda en copiarse, osea nada, carecer de relato es perder el valor”. Crea una historia sobre ti y sobre lo que haces y comienza a darle valor.

5. Abarcar un ámbito más allá del territorial, huir de lo localista. Trabajar el ámbito digital. Y aquí es importante tener un blog que te permite conversar con otros y compartir tus enlaces. Cuidado con las dinámicas de comunicación que generan redes como Facebook o Twitter donde el timeline impide muchas veces crear una verdadera conversación.

6. Fliparte con gente que ya lo está haciendo y no dejarte llevar por visiones empequeñecidas. Todo ello permite obtener un equilibrio muy especial entre lo que puedes hacer y lo que te encantaría hacer. La importancia de construir pasito a pasito tu pequeño espacio digital en la red, un espacio que te ayude a dar pasos tanto en lo real como en lo digital.

Muchas de estas ideas son las que están surgiendo en este proyecto y otras son conclusiones que una va sacando… seguiremos añadiendo!

Conciliando vidas

Quizá suene absurdo pero me hace ilusión conciliar mis diferentes vidas. Por las mañanas soy una profesional de las Relaciones Públicas que vende campañas de comunicación, diseños web, logotipos, asesorías en comunicación… Por las tardes, me pongo la gabardina e investigo sobre desarrollo local, redes, impacto de la tecnología, información… Esto es broma, es una caricatura que hago de mi misma, pero como en cualquier caricatura, hay algo de verdad.

Ya intenté hace mucho tiempo, allá en el 2009, a desarrollar un blog de empresa pero no sabía bien de qué escribir porque apenas tenía experiencia con el mercado y escribir sobre mi aspecto formativo no me atraía mucho. En seguida desistí aunque miles de reflexiones me alborotaban la cabeza.

Ahora he aprendido que escribir desde un punto de vista corporativo no era lo interesante, sino hacerlo desde mi punto de vista personal, mis aprendizaje, experiencias, errores…  Y en realidad, yo soy la empresa, con mi comunidad real de colaboradores.

Ahora que integro (aunque cutremente porque el html es peleón) mi blog en mi web siento mucho gustito, es como un paso super-importante para hilar un poco más mis dos vidas, que tienen mucho que ofrecerse la una a la otra. Ahora se lleva mucho eso de tener un trabajo que te dé dinero y otro que te dé ilusiones…. pero yo quiero enfocar los dos hacia la misma dirección, mis ilusiones y pasiones. Y en términos de mercado, rentabilizar todo un poco más.

Para seguir con la caricatura, mi empresa es como un hijo y mi blog es como un padre.. y ahora, conversan entre ellos 😉

¿Qué valores se asocian al trabajo en red?

Últimamente me llegan espasmos de todos lados en lo relativo al trabajo en red y al colaborar. Por un lado, instituciones públicas que quieren aprender a trabajar en red  o empresas que se han visto abocadas a convertirse en una “organización en red” para poder afrontar la crisis.

En el primer caso, ven en la red como la herramienta para poder optimizar recursos, ser más eficientes en su trabajo y ofrecer al final un mejor servicio al ciudadano, que al final es de lo que se trata. Pero claro, teniendo en cuenta la forma en la que se diseñan las estrategias y herramientas en la administración públicas, es decir, “desde arriba”, ¿hasta qué punto pueden crear una red que en la práctica funcione?

Por otro lado, muchas empresas actualmente se están viendo abocadas a tomar decisiones para repensar su modelo de negocio hacia algo más ligero y distribuido. Estas empresas se han forjado en tiempos donde se podían tener grandes instalaciones, una gran plantilla, y en definitiva, unos costes fijos importantes donde además, las personas tienen el chip de “asalariado“. Estas empresas ahora se ven obligadas a prescindir de muchos de estos costes fijos y tratar de funcionar con la mínima estructura posible. Y sobretodo, se dan cuenta de que cada persona debe ser un elemento tan activo como otro en la red.

Además, me sorprende que, sin saber si todos hablamos de lo mismo, los primeros parecen tener una visión muy positiva del trabajo en red, pero los segundos suelen verlo como un auténtico fracaso y como algo que se han visto obligados a hacer por el entorno.

El trabajo en red, tal y como yo lo entiendo, ofrece un potencial de aprendizaje muy fuerte pero también altas dosis de incertidumbre y tendencia al caos. Además, es necesaria una gran dosis de confianza entre los miembros. Por ello creo que es necesario conversar sobre qué valores deben asociarse al trabajo en red.

El nuevo estilo de relaciones de Koldo Saratxaga

Bueno, este es uno de mis más recientes descubrimientos, que hice a través de los libros de k2k. Al principio da la impresión de que es el típico gurú que hablaba de gestionar las organizaciones desde las personas y de la felicidad. Sin embargo, cuando indagas en su discurso entiendes que su buena oratoria y convencimiento están basados en la experiencia, en la realidad.

Koldo habla de relaciones entre las personas, de la importancia de lo emocional para gestionar ya no empresas, sino proyectos. Un discurso que, por cierto, me lleva a conectar con el proyecto Tropos donde queremos trabajar lo emocional desde la narrativa audiovisual ¿qué conexiones podrían surgir? Esto para otros post 😉

Lo que más me gusta es su capacidad para comunicar de manera llana y directa pero desde realidades empresariales grandes y pequeñas. Koldo ofrece unos valores y unos principios muy aplicables tanto a proyectos individuales como redes de trabajo. Además, me llama la atención la que afirma que “Todos los problemas en las empresas tienen que ver con las personas”, lo cual, es algo que he pensado alguna vez.

En su discurso hace un interesante repaso por los principales problemas actuales de las organizaciones:

  • Tecnificación excesiva
  • Desmotivación de las personas
  • Falta de transparencia
  • Colapso de lo urgente que impide trabajar en lo importante
  • Priorización de los objetivos frente a los retos y la visión
  • Foco en los problemas y no en las oportunidades que ofrecen
  • Exceso de gestores y falta de líderes
  • Carencia de personas que sepan economía no sólo contabilidad ¡vital en una empresa!
  • Evitación experiencial de los jóvenes promovida por los esquemas formativos actuales
  • Falta de libertad que impide ser creativo (la famosa autonomía…)
  • La obsesión por el crecimiento y no por el desarrollo
  • Centralizar el debate en las herramientas y tecnologías en lugar de las personas y lo que realmente es necesario para que funcione.

Me gustaría también mostrar es el esquema que tienen en su web:
esquema NER

Y la explicación que lo acompaña:
Nuestro propio y común sistema organizacional es un nuevo estilo de relaciones. Se basa así en las personas y cada organización somos un proyecto común de las personas que formamos parte de la misma. Toda nuestra actividad es fruto del trabajo en equipos autogestionados, donde la comunicación, la libertad y la responsabilidad excluyen el control, se ofrecen oportunidades a las personas y los errores se convierten en ocasiones de aprendizaje. En nuestro día a día, están integrados clientes y proveedores. El conocimiento compartido y las nuevas experiencias facilitan la innovación permanente que también caracteriza a nuestros proyectos. Los conceptos económicos son igualmente compartidos. Nuestra perspectiva de futuro nos lleva a sentir nuestra actividad como una continua siembra. En un entorno de transparencia, confianza y generosidad, sentimos también el orgullo de pertenecer a nuestra organización y evolucionamos física, mental y emocionalmente. Un proyecto común nos conduce a un éxito compartido.

Pues eso, el relato de Koldo me gusta porque invita a promover aquello que te sale de las tripas (como él dice), y eso es muy hacker; quiere que la gente cuente lo que le mueve y por tanto, no busca a personas que sepan hacer bonitos CV sino gente que sepa que sus emociones y sentimientos son lo que al final les diferencia de los demás; porque sabe de la necesidad de perfiles humanísticos en las organizaciones que al final están compuestas por personas (con toda su complejidad); porque reconoce que el mercado no siempre tiene razón, cuando dice que los despidos masivos y los recortes son bien recibidos por la bolsa y premiados por el mercado cuando a lo mejor hay que tomar decisiones basadas en las personas y no tanto en la producción, la actividad, los despidos, que ofrecen beneficios solo de inmediato;  y bueno, pues porque al final habla de Relaciones Públicas pero desde muchas dimensiones.

¿Qué hace falta para colaborar?

Antes de nada, no tengo certezas sino posibilidades. Sobretodo tengo notas y notas por mi mesa sobre esto así que voy a ir subiendo ideas aunque sea de forma desordenada.

Hoy leía este post sobre los diferentes tipos de plataformas para la innovación colaborativa, es decir, la innovación que se produce cuando personas/organizaciones colaboran entre sí.

Al leerlo, he pensado en lo “fácil” que es diseñar una plataforma para la colaboración pero lo complicado y necesario que es el trabajo previo. Quizá porque me encuentro en el proceso de una red de “colaboradores” me ha tocado un poquito la fibra.

Para innovar en colaboración primero tiene que darse un grupo de personas que quiera colaborar, luego tiene que haber un consenso sobre lo que significa “colaboración” para que realmente sea colaboración y las relaciones sean equilibradas, tiene que haber unos valores en común, y luego, quizá podamos pensar en un modelo, con el que finalmente, diseñar una plataforma. Pienso que esa es la prioridad, y parece lo que es, un trabajo previo extenso.

En eGruyere la verdad es que hemos optado más por dejar fluir las colaboraciones poco a poco y despreocuparnos bastante de la formalización de la red, tanto en lo real como en lo digital. Tenemos un espacio que funciona como repositorio de post y tweets de los miembros, de tal manera que, de un vistazo podemos ver los temas/intereses/proyectos en los que cada uno anda centrado.

Quizá la clave para que la colaboración funcione son las personas, sus valores, que estimulará compartir unos relatos y unas motivaciones.

Me parece interesante el apunte que el post hace sobre las motivaciones para colaborar, no solo la rentabilidad económica sino el proceso de aprendizaje que se abre entre los miembros. Es decir, sin perder de vista el mercado, el aprendizaje es muy intenso en este tipo de redes de colaboración.

Ahora todo el mundo ve necesario colaborar porque como no hay dinero tendrá que haber un camino, la colaboración. Todo lo cual, me lleva a pensar en que la gente tenderá a copiar antes una plataforma (algo tangible) que un proceso (más abstracto y escurridizo). Estaremos empezando entonces la casa por el tejado. Las plataformas informáticas están bien, pero para colaborar hace falta mucho más.

Fondue de enero

Aviso: si usted pertenece a la red eGruyère, este post puede generarle altos índices de ansiedad..

Ya que me apetece resumir algunas ideas que surgieron ayer en la primera fondue del año, aprovecho y escribo un post. También porque creo que este debate gana al ser compartido. Ayer fue una de esas reuniones en las que me llevé más preguntas e inquietudes que respuestas o soluciones…

fondue

Jose comentaba una cosa que tambíen he leído en este post de Ester y que personalmente comparto. Crear tu propio trabajo y sentirte solo es duro, muy duro. Y tenemos la cabecica llena de ideas y de proyectos por hacer… aunque ahora me siento más respaldada habiendo conocido este movimiento.

Se abrieron viejos debates sobre el estado y situación de eGruyère. Básicamente todo se reduce a la necesidad de evolucionar la red y, si ello conlleva, una necesidad de formalización o no de la misma. Si no la formalizamos ¿acabará muriendo? o ¿podemos continuar en esta situación de indefinición hasta que, de forma natural, vaya transformándose en otra cosa? Son preguntas casi filosóficas y de difícil respuesta porque además, no puede responderla uno solo sino que debe ser  respondida por todos los que formamos parte del experimento. Y la pregunta que más me preocupa es ¿le estamos sacando todo el partido a esta red de trabajo?

Yo personalmente pienso que le estoy sacando partido en cuanto a proyectos compartidos, recursos de investigación compartidos e inquietudes compartidas, pero me dá la sensación de que mi avance personal no revierte en el avance de la red… y eso no me gusta.

Por otro lado, cuando hablamos de formalizar la red, hablamos de dotarla de una entidad legal, de dotarla de un espacio físico, de programar actividades tanto internas como públicas, de definir roles y estructura, de ponerla al servicio de proyectos/inquietudes concretas… ¿es la formalización el siguiente paso? ¿la formalización significa eso? ¿en quién nos podemos fijar para contrastar y potenciar las reflexiones?¿Son estas las preguntas que hay que hacerse?

Uff..

Algunas conclusiones sobre eGruyère

egruyere

Bueno, tras nuestro paso por las III Jornadas de Desarrollo Local y dejar pasar unos días donde las ideas y el torbellino de feedbacks se calmara, tengo que decir que ha sido muy reconfortante abrir este proceso a bocajarro. Así me sentí un poco ese día. De una manera gráfica es enseñar un dibujo cuando aún lo tienes sin terminar, esperando que trasmita lo que tú quieres aunque sabes que está por terminar y que ni siquiera tú sabes cómo acabará. También con la finalidad de obtener opiniones pero moderando su influencia en el proceso.

Tras la ponencia y las diversas charlas con gente del foro, el resto de compañeras que me acompañaban ese día (Ester, María y Sonia), me dieron las claves para estas conclusiones:

  • Necesario perfilamiento del discurso de eGruyère: Tenemos que tratar de hablar más de mercado y no solo de lo bonito del “compartir en red”. Sí, está claro que compartimos ideas y conocimiento en red, pero tengamos claro para qué: para generar nuestra propia economía, para ser más resilientes en este contexto que vivimos.
  • Necesaria definición de qué entendemos por Desarrollo Local. Lo Local no como algo territorial y  circunscrito al ámbito físico que nos rodea, sino como un conjunto de valores compartidos, de una identidad. Es decir, podemos generar desarrollo local más allá de nuestro propio entorno físico o gracias a algo que no está en nuestro territorio. Quizá el discurso más territorial que glocal de los Agentes de Desarrollo Local viene influido por la gran presencia de geógrafos en este tipo de foros. En eGruyère, la gran mayoría de los proyectos que desarrollan sus integrantes tienen una incidencia en la mejora del contexto cercano, local, en el que en ese momento vives o trabajas, pero sin caer en los localismos.
  • La importancia de definir lo que somos por negación, poniendo negro sobre blanco. No somos un vivero de emprendedores, ni un grupo de coworking, ni una secta, no somos un grupo de bohemios que queda a tomar cafés (aunque también), no somos una versión cutre de Linkedin… y oye, pues la gente se rie…
  • El valor de la pequeña escala. En foros como este de Desarrollo Local a veces el discurso se torna grandilocuente y demasiado vago. Se insiste mucho en lo que hay que hacer, en las nuevas tendencias para la búsqueda de empleo, de la modernización de las Agencias de Desarrollo Local… Pero quizá, sería más interesante centranos en qué hacemos cada uno de nosotros en nuestra pequeña escala, en el pedacito que nos toca de esta gran realidad que vivimos. Buscar nuestros espacios de prueba y error y sobretodo, contar no solo los aciertos, sino sobretodo los fracasos. Abrir el debate ahí. Para contar éxitos ya están lo gurús 😉
  • Un tema que generó algo de polémica fue la factibilidad o no de los proyectos bottom-up dentro de la administración pública, algo que sacó a relucir mi incredulidad y mi lado más irónico. No porque sean proyectos utópicos sino porque las propias dinámicas de funcionamiento y estructuras de poder de lo público hace que predomine en geneal el cortoplacismo y la rentabilidad política de la cosa. Como dije,  habría que refundar una nueva administración pública para trabajar de otra manera… espero no haberme ganado ningún enemigo.
  • El tema de la cultura del subsudio en España también fue objeto de la mesa de debate donde pusimos el foco en la necesaria reflexión que tenemos que hacer sobre la política de subvenciones del Estado en general, las inversiones que se han realizado en temas de empleo donde trabajan los Agentes de Desarrollo Local. No es normal que un país que ha invertido millones y millones de euros en formentar empleo y formación en este país ahora se derrumbe a la primera de cambio y genere las mayores tasas de desempleo conocidas. Creo que esto merece la reflexión sobre el uso del dinero público para promover soluciones.
  • También dejamos claro que el contexto ha cambiado y gente como la que formamos eGruyère ofrece un desafío importante a entidades como las Agencias de Desarrollo Local donde todavía siguen siendo un profesional muy enfocado a las tareas administrativas y lejano a las nuevas necesidades y realidades del mercado.

Cuando terminé la ponencia, tuve la sensación de que había sido demasiado abstracta, borrosa o poco definida. Mis compañeras me dijeron que yo había sido clara, pero que eGruyère era eso. Quisimos explicar algo local pero conectado a lo global, con un grupo de gente que trabaja en red de forma distribuida, pero que genera economías que acaban impactando en nuestro ámbito más cercano. Es complejo pero al mismo tiempo es tan real…

Por cierto, nos encantará seguir recibiendo feedback sobre la ponencia bien comentando este post, bien en Twitter bajo la etiqueta #egruyere o en nuestra web egruyere.net

Aquí dejo la presentación, aunque no aporta mucho contenido: