Conciliando vidas

Quizá suene absurdo pero me hace ilusión conciliar mis diferentes vidas. Por las mañanas soy una profesional de las Relaciones Públicas que vende campañas de comunicación, diseños web, logotipos, asesorías en comunicación… Por las tardes, me pongo la gabardina e investigo sobre desarrollo local, redes, impacto de la tecnología, información… Esto es broma, es una caricatura que hago de mi misma, pero como en cualquier caricatura, hay algo de verdad.

Ya intenté hace mucho tiempo, allá en el 2009, a desarrollar un blog de empresa pero no sabía bien de qué escribir porque apenas tenía experiencia con el mercado y escribir sobre mi aspecto formativo no me atraía mucho. En seguida desistí aunque miles de reflexiones me alborotaban la cabeza.

Ahora he aprendido que escribir desde un punto de vista corporativo no era lo interesante, sino hacerlo desde mi punto de vista personal, mis aprendizaje, experiencias, errores…  Y en realidad, yo soy la empresa, con mi comunidad real de colaboradores.

Ahora que integro (aunque cutremente porque el html es peleón) mi blog en mi web siento mucho gustito, es como un paso super-importante para hilar un poco más mis dos vidas, que tienen mucho que ofrecerse la una a la otra. Ahora se lleva mucho eso de tener un trabajo que te dé dinero y otro que te dé ilusiones…. pero yo quiero enfocar los dos hacia la misma dirección, mis ilusiones y pasiones. Y en términos de mercado, rentabilizar todo un poco más.

Para seguir con la caricatura, mi empresa es como un hijo y mi blog es como un padre.. y ahora, conversan entre ellos 😉

La importancia del proceso

El otro día un compañero de la Estrategia Territorial de Villena más Innovación (ETV+i), proyecto en el que estoy participando, me pasó este trabajo de investigación sobre el Benchmarking y su aplicación a la ciudad de Granada. Parece que poner un palabro en otro idioma lo hace más serio así que en el caso del “benchamarking” diremos que no es otra cosa que “mirar cómo lo hacen otros para hacerlo yo mejor y adaptado a lo mio”, y que viene sobretodo del mundo de la empresa privada.

En el proyecto de la ETV+i estamos haciendo algo parecido. En proyectos de “territorios inteligente y planificación estratégica de la ciudad” es muy importante no querer inventar la rueda, conocer qué proyectos se están llevando a cabo fuera del municipio y cómo, partiendo de ese análisis, podemos hacer singular nuestro propio proceso, nuestro método y nuestro propio camino. Además, no solo buscar fuera del municipio, sino también hacer revisión de las prácticas anteriores en el mismo municipio, para no cometer errores del pasado y oxigenar nuestro PROCESO con procesos que se estén abriendo en otros municipios, formar parte de la RED de proyectos en esta temática.

Convivimos en mercados contextos globales y cambiantes en los que necesitamos información como consecuencia de la gran incertidumbre. Mirar y analizar a nuestro alrededor nos evitará hacer políticas localistas o “de campanario” y beber de la tendencia y de lo que ya se ha hecho para crear nuestro particular proceso. Puede parecer evidente, pero a veces en la efusión del comienzo del trabajo, obviamos este paso fundamental.

Hay una cosa que casi nos obsesiona en este proyecto y es dar importancia al proceso en sí. Es una palabra que quizá no se lleva bien con los tempos políticos pero cuando hablamos de planificación estratégica de ciudades y de participación ciudadana como modus operandi, el proceso cobra una importancia mayor a la obsesión por los resultados a corto plazo.

De hecho, una de las acciones en la ETV+i son unas jornadas en enero/febrero donde esperamos poder invitar a representantes de procesos de planificación participativa de la ciudad. Así que, seguimos en el proceso…